La dieta y el estilo de vida que llevamos durante esos años tienen una gran influencia en cómo se construye nuestra masa ósea. El resultado pueden ser huesos fuertes o frágiles. Afortunadamente, podemos mejorar la salud de nuestros huesos.
Las verduras ayudan a incrementar la densidad mineral ósea, es decir, la cantidad de calcio y otros minerales en los huesos.
Esto te ayudará a prevenir enfermedades como la osteoporosis y la osteopenia, que están relacionadas con la baja densidad ósea.
Un estudio descubrió que las mujeres de más de 50 años que comían cebollas a menudo tenían un 20 % menos de riesgo de padecer osteoporosis, en comparación con aquellas que no las comían con frecuencia.
El consumo de verduras verdes y amarillas es efectivo en el mantenimiento de la masa ósea de mujeres jóvenes, dice un estudio. Otra investigación señala que también beneficia a los adultos.
Las verduras son una buena fuente de vitamina C. Esta vitamina tiene efecto antioxidante y, por lo tanto, puede proteger las células óseas.
Se trata de cualquier tipo de actividad física que te obligue a trabajar contra la gravedad (desde gimnasia hasta entrenamiento de resistencia). Esta es una de las mejores formas de construir y mantener los huesos fuertes para la población de cualquier edad.
Un estudio descubrió que la actividad física con peso también era beneficiosa para los huesos de los niños. También se ha demostrado que aumenta la densidad ósea de los niños con diabetes de tipo 1.
Los ejercicios con peso no solo aumentan la densidad mineral ósea, la fuerza y el tamaño, sino que también reducen la inflamación.
Normalmente asociamos este tipo de entrenamiento con un incremento de la masa muscular, pero también es muy beneficioso para nuestros huesos. Funciona igual de bien para mujeres y para hombres. Puede detener la pérdida de hueso y es efectivo para personas con reducida masa ósea.
Aproximadamente el 50 % de nuestros huesos está compuestos por proteína. Una dieta baja en proteína está relacionada con una escasa absorción de calcio, que afecta a la salud de los huesos.
Las investigaciones sugieren que una gran ingesta de proteína puede tener un impacto positivo en la densidad ósea de las mujeres.
Este es el mineral más importante en nuestros huesos. El calcio ayuda a proteger y a fortalecer nuestros huesos, así que es esencial consumir suficiente calcio cada día.
La tasa de absorción de calcio varía y las investigaciones sugieren que es probable que se absorba mejor cuando se consume en alimentos que en suplementos.
La vitamina K2 sobre todo modifica una proteína que ayuda a la formación de los huesos. Esta modificación esencial ayuda a prevenir la pérdida de calcio de los huesos.
Estar por debajo o por encima de tu peso afectará a tu salud ósea.
La obesidad puede afectar a nuestros huesos, ya que aumenta el riesgo de fracturas y afecta a la calidad de los huesos.
La falta de peso está relacionada con la baja densidad ósea, la pérdida de hueso y el aumento de padecer osteopenia y osteoporosis.
Las dietas bajas en calorías tienen un impacto negativo en nuestros huesos y las investigaciones sugieren pueden provocar baja densidad ósea.
El estudio demostró que mujeres obesas que consumieron menos de 1.000 calorías al día durante cuatro meses sufrieron una significativa pérdida de densidad ósea.
El colágeno es la principal proteína de nuestros huesos. Tal vez puedas considerar tomar suplementos si padeces algún problema de articulaciones o huesos.
El magnesio es el mineral que hace que la vitamina D promueva la absorción del calcio. Por lo tanto, tiene un papel muy importante en nuestra salud. Los alimentos integrales son fantásticos, pero los suplementos de magnesio también son una forma válida de alcanzar niveles óptimos.
Este mineral básicamente ayuda a construir hueso y a prevenir su ruptura. Se encuentra en alimentos como ternera, espinacas, ostras, gambas, linaza, etc. De nuevo, los suplementos son también una opción.
Consume alimentos ricos en ácidos grasos Omega 3. Tienen efecto antiinflamatorio en el cuerpo y pueden realmente protegerte de la pérdida de hueso derivada del envejecimiento.
Estos ácidos grasos están presentes sobre todo en pescados grasos, como el salmón, pero también existen otras fuentes, como las semillas de chía, de linaza y las nueces.
Nuestros huesos se fortalecen desde la infancia hasta la edad adulta. Aproximadamente a los 30 años, alcanzamos nuestro pico de masa ósea.
Nuestros huesos son la base de nuestra estructura corporal. Por tanto, son extremadamente importantes para nuestro bienestar y debemos cuidarlos de forma apropiada.
Sin embargo, no solemos tener consciencia de si se encuentran en un estado óptimo de salud o no hasta que surge algún síntoma acentuado, por la sencilla razón de que no podemos verlos. No obstante, en esta galería encontrarás formas de preservar tu salud ósea y también algunos consejos para aquellos que ya padecen algún problema de huesos.
Haz clic en la galería y empieza a cuidar el esqueleto.
Claves para disfrutar de unos huesos fuertes y saludables
¡Toma nota!
SALUD Salud ósea
Nuestros huesos son la base de nuestra estructura corporal. Por tanto, son extremadamente importantes para nuestro bienestar y debemos cuidarlos de forma apropiada.
Sin embargo, no solemos tener consciencia de si se encuentran en un estado óptimo de salud o no hasta que surge algún síntoma acentuado, por la sencilla razón de que no podemos verlos. No obstante, en esta galería encontrarás formas de preservar tu salud ósea y también algunos consejos para aquellos que ya padecen algún problema de huesos.
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