No hace mucho tiempo, pasar tiempo al aire libre era algo instintivo. Un paseo por el parque, los niños jugando con insectos o una excursión de fin de semana eran partes normales del día a día. Hoy en día, esa comodidad con el aire libre parece estar desapareciendo. Cada vez más personas afirman sentirse incómodas con los insectos, los animales y los espacios naturales, incluso cuando el peligro real es mínimo. Los científicos denominan a este cambio "biofobia", y está suscitando una creciente preocupación entre los investigadores de los campos de la psicología, la salud y las ciencias ambientales.
Más allá del simple miedo, la biofobia influye en los lugares a los que vamos, lo que evitamos y cómo pensamos sobre el mundo natural. Una nueva revisión científica analiza más de cerca qué hay detrás de esta incomodidad y qué podría significar para nuestra salud, nuestras comunidades y el futuro de la propia naturaleza. Haz clic en la galería para obtener más información.